miércoles, 7 de marzo de 2012

Feliz 8 de marzo

Os dejo aquí un artículo sumamente interesante que muestra que las medidas antisociales justificadas con el famoso argumento de "hay que recortar, estamos en crisis" están aumentando la desigualdad entre hombres y mujeres. La dejación de funciones del Estado obliga a las mujeres a ocuparse de tareas que perjudican su incorporación al mercado laboral, y nos hace así retroceder en el tiempo, a un pasado oscuro...

Como sabe cualquiera que esté buscando trabajo, el gobierno y la patronal también están usando la excusa de la crisis para precarizar los trabajos y obligarnos a trabajar las horas y en las condiciones que les venga en gana. Para esto sí se contratan mujeres, y por eso ha aumentado más el número de hombres desempleados...

O sea que sí que nos quieren: nos quieren sometidas, humilladas, doblegadas, esclavizadas... Tenemos taaanto que agradecer al gobierno y la patronal...  Feliz 8 de marzo.
Violeta


La crisis tiene rostro de mujer
Fuente: http://www.juventudsinfuturo.net/2012/02/la-crisis-tiene-nombre-de-mujer.html

La crisis tiene rostro de mujer. Los recortes sociales que se aplican en los ámbitos asistenciales, médicos, culturales y de asesoría jurídica agudizan aún más la desigualdad entre hombres y mujeres e inciden en acentuar un peligrosísimo retroceso en los derechos conseguidos por las mujeres durante las últimas décadas de lucha feminista. Prueba de ello es la retirada de subvenciones a Organizaciones de Mujeres que provocan además el cierre de Centros de Acogida para las Mujeres Víctimas de Violencia, Centros Municipales de Atención a las Mujeres, Bibliotecas de Mujeres, Institutos de la Mujer, Asesorías Jurídicas, Centros de Orientación, etc.

Que ámbitos como el asistencial y el de cuidados sean privatizados y no sean considerados un derecho social que el Estado debe garantizar, redunda en la merma de autonomía y libertad de las mujeres. Y ello provoca un efecto de “vuelta al hogar”, en el que se observa cómo aún no existe una auténtica corresponsabilidad entre hombres y mujeres, considerándose socialmente a las mujeres como los sujetos elegidos para desempeñar estas tareas.

Si el Estado se desentiende y el sector privado aprovecha para lucrarse en un nuevo nicho de mercado con facturas que sólo podrán permitirse pagar unos pocos, la lucha de las mujeres debe ponerse de nuevo en pie de guerra para defender nuestra autonomía y exigir una socialización de los cuidados y de las tareas asistenciales. 



Es cierto que algunos nos hacen cree que la desigualdad de géneros es cada vez menor. Es cierto que las familias se ven obligadas, cada vez más, a buscar nuevas fuentes de ingresos, por lo que se da la entrada al mercado laboral de mujeres mayores de 55 años; pero al mismo tiempo, las responsabilidades se trasladan hacia trabajos de cuidados invisibles que llevan a cabo las mujeres sin remuneración. Por otra parte, desde el comienzo de la crisis se ha insistido en mostrar cómo el aumento de personas paradas se daba sobre todo en el género masculino y que, en el caso de que se diese un incremento del desempleo en mujeres, esto se debe a la disminución de las mujeres inactivas.


Tener que elegir entre no poder trabajar o trabajar en condiciones de precariedad absoluta es un chantaje que no aceptamos: la entrada masiva de las mujeres en el mercado laboral de la que se enorgullecen los partidos del régimen y las voces del feminismo institucional tiene que ver con que somos las mujeres las que tenemos que aceptar los trabajos temporales y precarios. Ya en 2008, el 80% de los contratos temporales eran ocupados por mujeres, y durante los últimos años, la brecha no ha hecho más que aumentar. A esto se suma el hecho de que el salario de las mujereses casi un 40% inferior al de los hombres por el mismo trabajo, una diferencia que se acentúa en el sector privado, donde incluso se reduce a la mitad.

Como vemos, la feminización del mercado laboral es un descenso en derechos laborales y sociales. Una precariedad feminizada que, durante los últimos años, se ha trasladado, en parte, al conjunto del mercado laboral. Pero aun así, seguimos siendo nosotras las que componemos ese gran porcentaje del trabajo temporal y sueldos insultantes. Por todo ello, es momento de gritar: “Estamos hasta los ovarios de los contratos precarios”.

La más que posible contrarreforma de la ley del aborto por parte del Gobierno del PP  pretende infantilizar nuevamente a las mujeres, negándoles su derecho a decidir libremente y otorgando éste en cambio, a los médicos y jueces, a quienes se les devuelve el poder para controlar el cuerpo de las mujeres y tomar decisiones que les son completamente ajenas . Nosotras reivindicamos un aborto libre y gratuito. Las mujeres tenemos derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo. Además, el retroceso en este derecho (si ya la ley anterior no era suficiente) agranda las desigualdades sociales, perpetuándolas entre aquellas personas que se puedan costear la interrupción del embarazo y las que no.

Para evitar un gran paso atrás en los derechos de las mujeres, en pro de una sociedad verdaderamente igualitaria, hay que construir día a día desde abajo, una alternativa al modelo machista y patriarcal de pensamiento. Porque el R€gimen nos demuestra una vez más que siempre hay dinero para inyectar a los bancos a costa de recortar nuestros derechos. Por todo ello desde Juventud Sin Futuro apoyamos las convocatorias de la#mareavioleta y acudiremos a las concentraciones en varios puntos del Estado el próximo viernes 10.

¡Abajo el R€gimen patriarcal!



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Más información sobre este tema aquí.


     

Somos el 99%


http://www.escolar.net/MT/archives/2012/03/somos-el-99.html

De todos los eslóganes de Occupy Wall Street sin duda éste es el más certero: somos el 99%. Este gráfico de The big picture deja los porcentajes aún más claros con información sobre las campañas electorales y sus donantes. El 1% de los estadounidenses aporta el 66% de todo lo recaudado por los candidatos. Más aún: el 0,01% de los donantes, la élite empresarial y financiera, suma un cuarto de todo el dinero que engrasa su sistema democrático. Dicho todavía más claro: la influencia de uno solo de los superdonantes equivale a 10.000 ciudadanos convencionales. En realidad es mucho más porque el pequeño accionista nunca manda, tampoco en la política.

Que en Estados Unidos las campañas y sus donativos sean pornográficamente transparentes nos puede llevar a conclusiones equivocadas: confundir el síntoma con la enfermedad y creer que estas cosas aquí no pasan. La influencia política de la élite económica no es menor en España que en Estados Unidos, solo que aquí ni siquiera tenemos el acceso a los datos. El modelo estadounidense, donde casi cada centavo que llega a cada candidato queda registrado, al menos permite conocer quién paga cada fiesta: por quién apuesta el lobby petrolero y a quién financian los fabricantes de armas.


En España la confluencia de intereses de las élites políticas y económicas frente al interés general del 99% de los ciudadanos también existe.

La diferencia es que aquí el modelo es opaco y está basado en la puerta giratoria, los retiros dorados o en créditos jamás pagados. Ojos que no ven, ¿ciudadano que ni siente ni protesta?



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martes, 6 de marzo de 2012

Valiente patinazo de Montoro

http://blogs.cincodias.com/lealtad/2012/03/valiente-patinazo-de-montoro-.html


¿Se imaginan qué sucedería en EE UU si el responsable de supervisar a Bernard Madoff hubiese quedado a comer con el propio Madoff? ¿Si se supiera que le avisaba de las investigaciones en curso? ¿Si se hubiese relevado del cargo al investigador aun habiéndose demostrado que Madoff falsificaba documentos? ¿Si con estos antecedentes se hubiese elevado la categoría jurídica de la gestora de Madoff? ¿Se imaginan que tras el mayor fraude financiero en la historia de EE UU el máximo responsable de su supervisión pasase a tener un puesto de máxima relevancia en la lucha antifraude? No, ¿verdad? Yo tampoco. Porque Madoff era estadounidense. Y nosotros vivimos en España.

Fue hace ya once años cuando alguien del mercado nos aconsejó que deberíamos estar pendientes de una agencia de valores que acababa de ser intervenida por la CNMV, Gescartera. No es que intervenir una firma fuese habitual en aquel 2001, pero el caso no había despertado demasiado interés en un mundo financiero más pendiente del crac tecnológico. El 27 de junio escribí esta noticia: "La CNMV paraliza los reembolsos de fondos en Gescartera".

Aquel par de llamadas provocaron que, de ahí en adelante, siguiese el caso Gescartera para este periódico. Menos de un mes después de la paralización de los fondos depositados en Gescartera, la CNMV reconocía que no había ni una sola peseta (sí, se usaban pesetas). El resto más o menos lo saben. Y si no lo saben, aquí hay una buena cronología de Efe sobre aquel verano tan berlanguiano. Todo me volvió a la cabeza el pasado jueves al enterarme de que Pilar Valiente, presidenta de la CNMV en la intervención de Gescartera, es la número dos de la oficina antifraude de la Agencia Tributaria.

Pilar Valiente dimitió en septiembre, poco después de los atentados contra las Torres Gemelas, después de que los diarios de Pilar Giménez-Reyna, comercial de Gescartera, revelasen que la propia presidenta de la CNMV alertaba y ayudaba a la agencia de valores a capear las investigaciones llevadas a cabo por los técnicos de la Comisión.

Pilar Giménez-Reyna es hermana de Enrique Giménez-Reyna secretario de Estado de Hacienda (el ministro era Cristóbal Montoro), que dimitió el 10 de agosto de 2001. Ese mismo día nuestro periódico había publicado que una agencia de valores de la que era accionista estaba siendo investigada en una trama de fraude y captación de dinero negro. Muy recomendable para un secretario de Estado de Hacienda.

Pero hoy lo relevante es el papel de la CNMV en el caso Gescartera. Los técnicos de la CNMV habían sospechosado de Gescartera desde mediados de los 90. En 1999, tras descubrir un desfase patrimonial en las cuentas del Arzobispado de Valladolid, la CNMV investigó a Gescartera y vio que la sociedad falsificaba documentos. En el mismo consejo, se impuso a la sociedad una multa de 10 millones y se cambió su condición a agencia de valores. Por aquel entonces, la CNMV era una suerte de campo de batalla con el enfrentamiento entre el presidente, Juan Fernández-Armesto, de perfil técnico, y Luis Ramallo, martillo parlamentario del PP que llegó a mediar para vender Gescartera en 2001.

A resultas también de este consejo, se nombró un equipo especial para el seguimiento de la agencia del que se excluyó a los técnicos que habían destapado las irregularidades; el equipo de David Vives, director general de supervisión, y su subordinado Luis Peigneux. Vives, en su declaración en la Comisión de Investigación, explicó el citado enfrentamiento a dos bandos en la CNMV, y la actuación de algunos responsables de la Comisión como Antonio Alonso Ureba, responsable de los servicios jurídicos, hermano del asesor legal de Gescartera, Alberto Alonso Ureba, o Antonio Botella, nuevo responsable de investigar Gescartera, a la hora de poner trabas a la inspección de la CNMV.

Pilar Valiente no fue nombrada presidenta hasta octubre de 2000. Tuvo tiempo, eso sí, de mantener dos encuentros con responsables de Gescartera, tras la mediación de Enrique Giménez-Reina. Después de la toma de posesión de Valiente, David Vives abandonó la CNMV. Valiente protagonizó, además, uno de los nombramientos más pintorescos en la historia de la Comisión: Juan Carlos Basallote Ureba, primo de Antonio Alonso Ureba y de Alberto Alonso Ureba, director de márketing de Ponche Caballero, pasó a ser director general de entidades de la CNMV.

Valiente intentó defender su actuación mostrándose como "bestia negra" de Gescartera, amparada en la intervención de la sociedad decretada bajo su presidencai. Sin embargo, se vio acorralada por losdiarios de Pilar Giménez-Reina, donde se recogía el supuesto papel de Valiente como avalista de la firma de valores dentro de la Comisión. No fue imputada, pero sí declaró en la investigación judicial.

Hasta entonces, en su currículum constaba como principal hito la denuncia de favores fiscales del PSOE a determinados empresarios, trama que acabó siendo una obra de ficción. Durante la trama de Gescartera, por otra parte, prácticamente todos los indicios apuntaban a la existencia de dinero negro en aquella opereta de políticos, obispos, cantantes, guardias civiles y organización de ciegos.

Ahora, en una época en la que los que cobramos nómina cargamos con la mayor parte de los esfuerzos para recomponer las cuentas públicas, Cristóbal Montoro, que asistió impávido a la caída de su número dos por Gescartera, coloca a Valiente como responsable de perseguir a los defraudadores. Decisión que demuestra una sorprendente tolerancia hacia alguien que salió escaldada de dos grandes escándalos político-financieros. ¿De verdad no había otra persona?


Nuño Rodrigo






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lunes, 5 de marzo de 2012

Escrito desde la rabia y una indignación desbordada

http://ccarnicero.com/2012/03/02/escrito-desde-la-rabia-una-indignacion-desbordada/


La velocidad de los acontecimientos promueve una escalada de la injusticia en un mundo que hemos interiorizado que tiene capacidad para destruir nuestras vida. Estamos rodeados de ejemplos de corrupción e indignidad que protagonizan los defensores de los recortes sociales para estabilizar el mercado en el que ellos se han hecho millonarios. Ciento veintinueve mil parados más y los que vendrán. La caldera se calienta pero todavía no ha explotado. Lo que ocurra #dependenostros.

Hay razones para seguir confiando en la humanidad. En medio de este universo de miedo que está sembrando el capitalismo salvaje que padecemos, hay ejemplos individuales de dignidad y de coraje. Todavía hay personas que se plantan ante sus empresas para defender a un compañero víctima de un despido injusto. Todavía hay personas que vencen al terror del abismo que se les abre delante de ellos y tienen el coraje para decir simplemente la verdad. Parecería algo de obligado cumplimiento. No es así; son seres excepcionales en su anonimato.

Hoy nos hemos desayunado con 112.269 personas más en el paro. No son cifras; son tragedias humanas con cara y ojos, con hijos, con hipotecas, con sueños que en la mayor parte de las veces se han desvanecido. Algunos, muchos, no volverán a trabajar nunca. De entre ellos, habrá quienes se deslicen por la senda de la desestructuración y la marginalidad. Los veremos durmiendo entre cartones dentro de unos pocos meses o años. Seguró que habrá algunos niñatos fascistas que les peguen fuego cuando duermen en un cajero automático. Ensucian la imagen de la ciudad.

No hay una guerra. No ha habido un cataclismo nuclear. Sinceramente es la conjunción de una crisis provocada por el capitalismo financiero, la ambición sin límites de una clase económica dirigente, que maneja el mundo como si fuera su universo exclusivo. Y de una generación de políticos con fríos cálculos electorales.

El Duque de Palma no va a devolver un duro y la Corona pretenderá que no se abra paso la república. Alfredo Sáenz, el banquero que indultó Zapatero de un grave delito en el último consejo de ministros que compartió con Alfredo Pérez Rubalcaba, ganará otra vez 11,8 millones de euros este año. Estamos hablando de dos mil millones de las antiguas pesetas. Francisco Luzón, ex director general del Santander, empezará a disfrutar de su fondo de pensiones de 68 millones de euros. Jugará con sus nietos como un abuelo ejemplar. Claro que no es delictivo todo esto; estamos en el juego de la libre empresa. Es mucho peor que un delito: es sencillamente obsceno, inmoral, carente de toda ética. Dirigentes de la Generalitat Valenciana robaban las vacunas para los niños de Haití. ¿Quieren que siga?, porque hay mucho más.

Estos individuos se horrorizan con las imágenes de violencia callejera de unos pocos antisistema en Barcelona. Pedirán firmeza a las fuerzas de orden público para que estos descerebrados que intentan confundir con una España indignada, no enturbien la imagen exterior de nuestro país. Son gente de orden; ciudadanos ejemplares. Se han ganado su dinero “honradamente” haciendo que la Banca se forre con operaciones inmobiliarias especulativas. Ejecutan los embargos con frío cálculo contable. Y gozan de buena salud porque si hace falta se irán a Boston a tratarse el cáncer.

Les observan, cómo si fueran las páginas de “¡HOLA!”, con una mezcla de envidia y de temor, millones de Españoles, que todavía no han descubierto que esas conductas amorales se pueden eliminar con el poder de una democracia que no esté atrapada por los mercados. Con gobiernos que no indulten los delitos de los banqueros.

Los sindicatos están demonizados porque hay trabajadores “liberados” por un puñado de euros al mes. ¡Intolerable que los trabajadores puedan tener representantes que les defiendan, en un universo que ha aniquilado el principio fundamental de la negociación colectiva!

“¡España ha vivido por encima de sus posibilidades!”, es el grito de un puñado de privilegiados que han generado este caos y ahora arrebatan los derechos a los trabajadores.

Recortes sin generación de riqueza. Esa es la Biblia de la señora Mérkel, para quien hay que enderezar duro a los “vagos del sur”. La medicina de los recortes y la amputación del estado del bienestar.

La indignación es un termostato que tiene un límite, a partir del cual, cuando las sociedades intuyen que no tienen nada que perder, hace explotar la caldera.

La presión es insoportable. Las válvulas empiezan a echar vapor y los gerentes de esta casino financiero confían en que al final, las fuerzas de orden público den un garrotazo que baje la temperatura.

La historia está llena de ejemplos de que la humanidad avanza con la indignación: desde la revolución de esclavos de Espartaco a la bolchevique.

Soy pacifista por naturaleza. Creo en la fuerza de la palabra y en el poder de la movilización social. Creo que esta democracia sin igualdad tiene que reciclarse, entre otras cosas con la fuerza imparable de las redes sociales. Creo que hay esperanza, pero mi estadio natural de rebeldía se ha levantado esta mañana, ha mirado el entorno que nos ha tocado vivir, y ha decidido que este no es el mundo que quiero compartir con mi hijo.

Esto es un desahogo que pretende ser mesurado, intelectual y optimista. Pero los ciudadanos comunes tenemos que tomar la iniciativa pacífica con la determinación de que este mundo, sencillamente, ya no es habitable. #dependenosotros.


Carlos Carnicero



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domingo, 4 de marzo de 2012

Encerronas


Interesante corto sobre una táctica que siguen a menudo las empresas. Después de verlo puedes leer este artículo en el que te explican qué hacer si alguna vez te encuentras en una situación similar.


Fuente: http://activizome.blogspot.com/ (pero viene de Laboro).


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sábado, 3 de marzo de 2012

“La derecha funciona como un proyecto colectivo”

http://www.diagonalperiodico.net/La-derecha-funciona-como-un.html


ENTREVISTA CON EL ENSAYISTA ESTADOUNIDENSE THOMAS FRANK

Se publica en España ‘La conquista de lo cool’, un ensayo que retrata la contracultura de los sesenta como otro paso hacia la espiral consumista.

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Thomas Frank (Kansas City, Missouri, 1965) es autor de al menos un clásico del pensamiento político contemporáneo. Hablamos de ¿Qué pasa con Kansas? Cómo los conservadores conquistaron el corazón de los Estados Unidos (Acuarela, 2008).

El texto explica el desconcertante giro a la derecha de gran parte de las clases populares del país, que pasaron de votar demócrata a apoyar las candidaturas de los Bush o a integrarse en el movimiento Tea Party. Frank se atreve a señalar un culpable de este fenómeno: el reblandecimiento del discurso de la izquierda tradicional.

Thomas Frank ha colaborado en The New York Times, Harper’s Magazine, Le Monde Diplomatique y TheWall Street Journal. Recientemente se ha publicado en castellano La conquista de lo cool(Alpha Decay, 2011), un libro sobre el escaso voltaje político de la contracultura de los ‘60, prima hermana del hedonismo prescrito por la industria publicitaria.


¿Qué aprendiste escribiendo La conquista de lo cool?

En mi entorno se hablaba mucho de cómo las grandes empresas habían colonizado la contracultura, pero no teníamos claro cómo funcionaba ese proceso en la práctica. Se solía interpretar como un acto de hostilidad del sistema frente a su mayor enemigo. Tras la investigación, me quedó claro que las empresas no consideraban la contracultura como un adversario, sino como un fenómeno social poco amenazante, incluso un complemento del capitalismo del consumo. Hablo de la contracultura en sentido estricto, excluyendo la llamada Nueva Izquierda y el Movimiento de los Derechos Civiles.


Explicas que la industria de la publicidad usa el hippismo como modelo para asimilar subculturas alternativas

Cuando surge un movimiento juvenil siempre lo encajan en los eslóganes más tópicos de la era hippie: sé tu mismo, exprésate, no te conformes. Incluso el punk-rock, una escena donde abundan los mensajes duros contra el sistema, puede reducirse fácilmente a sus aspectos más superficiales e inofensivos.


Has señalado que ahora son las empresas de informática las que más utilizan el lenguaje contracultural. A mí me parece que la izquierda se ha contagiado en parte de esa lógica. Algunos parecen convencidos de que las redes sociales y los teléfonos inteligentes van a crear automáticamente una sociedad más justa y horizontal

La industria informática es hija de la contracultura. Basta ver el eslogan escogido por Apple: “Piensa diferente”. Respecto a lasilusiones tecnológicas es verdad que la izquierda cae en ello, pero es la derecha quien ha sacado más provecho de ese determinismo. Se las han apañado para convencer a todo elmundo de que internet ha acabado con la jerarquía empresarial. Se impone la idea de que gracias al desarrollo informático el triunfo del verdadero “mercado libre” es inevitable e imparable.


La industria de la publicidad parece un monstruo difícil de combatir. ¿Cómo se hace para evitar su influencia?

Todas las campañas publicitarias deberían estar sujetas al escrutinio de agencias estatales reguladoras que comprueben la veracidad de la información. Esto en EE UU se hace (o almenos se hacía). La sociedad debe tener también la capacidad de restringir productos dañinos, como ha ocurrido con los cigarrillos.

En el plano personal podemos resistir con armas como la crítica, la ironía, el escepticismo y el sarcasmo. Aparte de esto, siempre he pensado que la única manera de pelear contra la mercadotecnia es luchar contra el sistema que la creó.


Hace poco decías esto en La Vanguardia: “Espero que el movimiento Ocuppy Wall Street se vuelva más violento. No pueden permanecer simplemente sentados en una plaza. Tienen que actuar o están condenados a desaparecer”. ¿Podrías precisar tu postura?

Mmmm... Estoy casi seguro de que el periodista entendió mal lo que dije. No soy partidario de celebrar la violencia ni espero que ningún movimiento que yo apoye se convierta en violento, sobre todo porque eso mataría al movimiento mismo. Lo que espero es que OcupaWall Street consiga poco a poco ser más relevante para la población de EE UU. Me parece crucial empezar a hablar sobre cambios en la vida cotidiana de la gente. OcuppyWall Street está solo al comienzo de ese camino. Queda mucho por recorrer.


Hace unos años decías que “los políticos de izquierda en EE UU no entienden la furia de la gente corriente”. ¿Hay excepciones a esa insensibilidad?

Un montón, sobre todo dentro del movimiento sindical. También puedo citar candidatos al Senado como Elizabeth Warren, de Massachusetts. Podría dar más nombres del Congreso y el Senado. Los que menos comprenden el enfado de la gente común son quienes rodean al presidente Obama. Parece que la izquierda de EE UU tiene problemas para articular sus propios medios de comunicación más allá de unas cuantas revistas y páginas web. Estoy pensando en el cierre en 2010 de una emisora de izquierdas como Air America Radio. ¿Qué es lo que falla?

Eso es parte fundamental de nuestra debilidad. La derecha tiene Fox News y nosotros, si acaso, algo tan tibio como MSNBC. Siempre digo que si hubiera una Fox News de izquierda, evitaría trabajar en ella. El sentido crítico debe estar siempre por encima de tus inclinaciones políticas. Los bustos parlantes de Fox News se limitan a repetir las consignas que les mandan cada día desde arriba.

El modelo actual de contestación de la izquierda en EE UU es la universidad, donde la gente trabaja en proyectos solitarios y luego se reúnen con otros colegas para discutir sobre quién ha matizado mejor unos detalles mínimos. Se pierde mucha energía en pequeñas escaramuzas internas. La derecha, en cambio, comprende que forma parte de un proyecto colectivo. Esto es irónico, ya que se supone que ellos defienden el individualismo del emprendedor solitario. Otro problema de la izquierda estadounidense es que son reacios a la protesta y a rebajar su discurso al nivel de la gente corriente. Prefieren sentarse en el sillón y reírse de lo zafios que les parecen los conservadores, de cómo alguien puede ser tan bobo como para rechazar a Darwin, etcétera.


¿Es posible generar debate en EE UU escribiendo ensayos?

No mucho. Apenas nadie lee libros, menos aún si el texto contiene tesis fuera del consenso y del “discurso amable y educado”. Algunas críticas que me han hecho en el Washington Post y el New York Times demuestran que la disidencia no es apreciada. Por otra parte, creo que tengo más posibilidades de generar debate ahora que hace 12 años, ya que la crisis financiera ha ensanchado el campo teórico de lo que se considera aceptable. Durante un tiempo incluso he sido columnista del Wall Street Journal. Me dieron uno de los mayores altavoces del periodismo estadounidense, que abandoné de forma voluntaria para trabajar en Harper’s Magazine. Te pongo un ejemplo del cambio: en el año 2000, cuando escribí el libro One Market Under God, criticar la concentración excesiva de riqueza se consideraba una extravagancia. Ahora es una postura bastante común en los medios masivos.


Contracultura y sociedad de consumo

“Aunque éste es un estudio de la forma de pensar de la empresa, es inevitable que asimismo sea un estudio de la disidencia cultural: de lo que prometía ser, de lo que significó, de sus posibilidades y, más importante aún, de sus limitaciones”, así resume Thomas Frank el doble cometido de La conquista de lo cool. El nacimiento de la sociedad de consumo, trasplantada sin muchos matices desde EE UU al resto de países de Occidente, y su relación con la sociedad contestataria de finales de los ‘60 y los ‘70 establecieron un lenguaje que, con pocas alteraciones, llega hasta hoy.



VICTOR LENORE



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viernes, 2 de marzo de 2012

De subcontratas y precariedad, amiguismo y políticos a otro nivel

htp://viajeradelmundo.wordpress.com/2011/08/30/de-subcontratas-y-precariedad-amiguismo-y-politicos-a-otro-nivel/



Entre enchufismo, amiguismo (forma familiar de enchufismo ampliamente utilizado en la economía española, aunque presumo extendido a otros países), políticos que siguen a lo suyo mientras prometen reformas que se quedan en una reducción de una mísera parte de sus sueldos, y empresas que explotan la globalización, el “outsourcing” y los contratos basura, pero que terminan por contratar a becarios a los que no les queda tiempo (ni ganas ni dinero) de siquiera empezar a formar.

Y así acabaremos todos: unos de empresa en empresa (en cualquier lugar del mundo, que se ha vuelto muy grande y muy pequeño a la vez) y otros de autónomos, trabajando por 4 mierdas, porque en el fondo no somos más que subcontratas de subcontratas de subcontratas de subcontratas… a los que al final pagan una mierda para que el cliente original lo pague más o menos caro.

Y es que esto se ha vuelto como lo de la comida: antes, como el transporte era precario y la comunicación no iba más allá de unos pocos pueblos o ciudades, y por supuesto no había energía eléctrica y por tanto nada de neveras ni cosas así para mantener los alimentos, la gente compraba la comida recién cultivada en la huerta de al lado y se la comía. Pagabas cuatro perras al agricultor, que con eso vivía para comprarle a otro lo que le faltaba, y todos tan contentos.
Ahora ¿qué ocurre? El agricultor se ha convertido en peón del empresario (cómo no, como todos), imponiendo así como clase social la industrial (pese a que el PIB del país siga siendo en un 70% o más de la agricultura, ¡ojo!), y como ahora los alimentos se conservan y se llevan en camiones y aviones por todo el mundo, al final al que lo cultivó le pagan 4 duros, le dicen cómo cultivar su propia tierra (de modo que le cueste el triple que antes) y luego venden el producto por 5 veces más de lo que lo compraron. Y ¡ole! Ya tenemos negocio montado.

Igual ha ocurrido con la ropa: antes la ropa la comprabas hecha en tu país, aunque algunas materias las hubieran tenido que importar por un ojo de la cara. Era material industrial y mano de obra nacional. Un buen día a los ingleses se les ocurrió exportarlo igual que se exportaban-importaban las materias primas, y ¡oye! Se montó una revolución industrial y aquí estamos, dos siglos más tarde, en este mundo que tanto ha avanzado tecnológicamente en todos los campos (¡incluso en el de la medicina y el pensamiento y las artes y todo!).

Total, que al final el siguiente paso tenía que llegar. Lo mismo que puedes comprar comida y ropa ya hecha, importada de un país, fabricada en otro, envuelta en otro y que llega al tuyo, ahora tenía que pasar lo mismo con las personas. Porque al final solo somos “cosas”. En manos de empresarios y políticos (que son como empresarios a gran escala que juegan con el dinero del país mediante bancos y empresas y el dinero de los contribuyentes).

Y así llegamos al siglo XXI, a la famosa “globalización” y a todo lo que conllevó. Ahora es muchísimo más barato coger un avión a Bali (una isla perdida por Indonesia), comprarte una camiseta de Harrods “made in India” o un souvenir de Estados Unidos fabricado en China, etc. y comprar productos alimenticios fabricados en media Unión Europea. Igualmente, ahora es muy común encontrar en España trabajando a rumanos, africanos, latinoamericanos, búlgaros, rusos, franceses, italianos… Lo mismo da, todos al montón para formar la sociedad global y multicultural del país en ciudades como Madrid o Barcelona, donde en varios barrios los españoles ya son minoría y esto se asemeja, cada día más, a ese famoso “melting pot” que tanto se alababa en Estados Unidos pero que ahora tenemos a la vuelta de la esquina. Porque entre los rumanos de la obra, los africanos en el campo y los latinoamericanos cuidando de nuestras casas y nuestros hijos, al final da la impresión de que el país lo están sacando adelante los extranjeros, ¿eh? Y ya me lo avisaban en la clase esa de geografía en primero de bachiller, hace ya 9 años: los inmigrantes son el futuro… obligatorio de España. Necesitamos unos pocos millones de inmigrantes para la mano de obra, para poder tener dinero la Seguridad Social para pagar a los futuros cada vez más numerosos pensionistas que, para colmo, ya no sabemos hasta qué edad vivirán, porque con los avances de la medicina y sin guerras…

Total, que los jóvenes españoles de mi generación, que crecimos con padres universitarios de clase media, ya fueran funcionarios del Estado, empresarios o meros peones de empresa (con menor o mayor salario pero que han estado en la misma empresa de por vida), crecimos con la idea en la cabeza de que bastaba con sacarse un título universitario y salir a buscar trabajo para ser un peón en una empresa el resto de tu vida.

Pero el mundo ha cambiado mucho. Eso les funcionó a los nacidos en los 70 y hasta 1985 como mucho, pero luego ya no. Luego se acabó. Los más afortunados de los nacidos en los 70 aún conservan un trabajo que les trae de cabeza. Los menos, se encuentran en el paro o emigrando. Cuando menos tienen la ventaja de tener experiencia, lo cual no indica que vayan a conseguir el mismo salario que tenían hace 5 años, pero al menos les da un “plus” a la hora de buscar trabajo, porque los años de experiencia cuentan, y mucho.

Porque el problema es que, para los que nacimos pasado el 85 y nos hemos estado licenciando en plena crisis, la cosa no ha pintado muy bien… No todas las profesiones son iguales, y todo depende de en qué te especialices, porque hay sectores que sí, ¿eh? Si eres un ingeniero aeronáutico, te va lo de las empresas Airbus y demás, vales mucho y conoces a alguien (fundamental, por desgracia, para cualquier empleo), tienes trabajo de cabeza, y no te va a faltar un salario para los restos, aunque te mandaran algunos años al extranjero. Si te dedicas a la informática y eres un cerebrito puedes acabar como Bill Gates, o simplemente conseguir tu dinerito abriéndoles páginas webs a las empresas. Si te dedicas a la infertilidad o a cosas relacionadas con niños y con educación, también es probable que encuentres trabajo. Y si eres médico o abogado, probablemente también.

Pero de todos modos, no olvides que “hay crisis”, lo que significa que esas empresas, aun en el caso de que les fuera bien (porque también las hay), estarán recortando y explotando al personal por un salario cada vez menor. En cualquier caso siempre ayuda mucho tener un “padrino”, un “amigo” de un amigo de un primo de un cuñado (lo mismo da) que conozca a alguien que te pueda echar un cable, o ser un lameculos, o ser el líder de la empresa, o pertenecer al sindicato o partido (que es como ser un monigote con el consiguiente derecho a tener dinero para el resto de tu vida mientras sepas mantener la boquita callada o decir solo lo que convenga).

De todos modos, lo peor con lo que nos hemos podido encontrar no es eso, que bueno, lo de viajar en el fondo nos gusta, ¿no? Además, se veía venir, y bien que nos aprovechamos para conocer otras culturas y comidas y demás, todo muy exótico. Y lo de la corrupción del amiguismo y el enchufismo tampoco es novedad. Ni siquiera el descaro de los políticos -que son los auténticos culpables y deudores de esas cantidades monstruosas de dinero nacional que la mayoría de mortales no podemos ni concebir- es nuevo, aunque llame últimamente tanto en la prensa.

No, a pie de calle, lo peor que nos pasa a los nacidos después del 85, es que nos hemos licenciado pulcramente, como nos ordenaron, con el plan antiguo y jodido, es decir, que hemos aprendido y sabemos un huevo, hemos aprendido idiomas haciendo buen uso de los programas de movilidad estudiantil y laboral, nos hemos formado, hemos hecho nuestras prácticas, aunque gratis, por adquirir experiencia, y nos hemos dedicado desde que salimos a buscar trabajo a la desesperada y a seguir formándonos como locos, venga másters, doctorados, dale, todo. Lo peor es que después de todo ese esfuerzo que nos ha llevado a ser la generación mejor preparada de la historia de nuestro país, hemos acabado en casa. Sí señor, en casa de papá y mamá, a la espera eterna de encontrar un trabajo que no va a llegar, un trabajo relacionado con nuestra especialidad que nos dé de comer y nos deje vivir en nuestro país. Porque lo más frustrante de todo es que en nuestro país no se nos escucha ni nos valora todo nuestro potencial, que está ahora en el punto de caramelo por explotar; pero que a base de “no” y de directa y abierta ignorancia de que existimos por parte de las empresas, este potencial se está mermando y yendo al fondo de un hoyo muy negro y muy hondo en el que nos acabaremos arrastrando con un trabajo que no tiene nada que ver con lo nuestro pero que será lo único que nos de algo para mantenernos y conseguir la ansiada independencia. Por que es o eso o irnos de nuestro amado y soleado país. Lejos de la comida (que se acabará extendiendo, ya verás), de la familia y los amigos, de la cultura y la ciudad, y del maravilloso tiempo.

Lamentablemente, nuestras alternativas quedándonos en el país son escasas. Como enumeré antes: podemos ser meros peones de unas empresas que nos explotarán sin piedad por cuatro duros hasta que consigamos subir de nivel (lo cual no puede ocurrir, ya que en las empresas piden experiencia -pescadilla que se muerde la cola-), y si consigues un contrato de 6 meses a) te ponen a trabajar en otra cosa por no invertir en formarte o b) te explotan por los cuatro duros de tu contrato de becario o prácticas y, a menos que realmente hagas algo ultravalioso por destacar, que vayas con toda la intención y la ilusión de quedarte, y que tengas la suerte de que la empresa tenga nuevos proyectos, lo más probable es que a los 6 meses te veas de nuevo en la calle, en casa de papá y mamá, con una mano delante y otra detrás, a menos que tengas la suerte de que se den todas las circunstancias anteriores y, eso sí, ten previsto que nada es fijo, te contratarán por otro par de años como mucho. Tu otra opción es arriesgarte a darte de alta como autónomo y rezar por conseguir los clientes (muchas veces serán empresas que hacen subcontratas de subcontratas, cómo no, pero a día de hoy eso hasta te conviene). Opción C: irse de aquí. Y lo siguen haciendo muchos, gotita a gotita. Ni se molestan en intentarlo aquí, se van directamente fuera.

Porque somos demasiados. Demasiada gente formada para un país que no necesita ese tipo de mano de obra… porque le faltan empresarios en I+D. Falta gente innovadora, y a eso se dedican ahora. Es el momento de crear empresa, te dan todo tipo de ayudas, pero claro, como los ricos se guardan el dinero, aterrados ante lo que vaya a pasar políticamente hablando y ante la crisis internacional (bolsa arriba, bolsa abajo), pues la cosa está extremadamente difícil. Para poder crear una empresa, no solo tiene que ser algo innovador en España… ahora, gracias a la globalización, ¡tiene que ser innovador para el mundo entero! Puesto que, si creas un producto que no puedes exportar, nunca podrás crecer más allá de nuestras fronteras, y eso, hoy en día, es ponerse demasiados límites… O no, porque todo depende del mercado, pero vista la precariedad y los cambios, cualquiera se fía. Así que antes de emprender un proyecto tienes que pensar muy mucho en qué es lo que vas a crear y qué futuro le aseguras. Y luego, rezar porque te ayuden y porque salga bien, e invertir años de esfuerzo y trabajo y mucho dinero.

Y bueno, también los hay supervivientes, con mucho mérito, ¿eh? Que se ganan las cuatro perras en la maravillosa economía sumergida, en el mercado negro, con clases particulares o trabajando para quien sea por debajo del salario mínimo que permite cotizar en la Seguridad Social. Seguramente, muchas de esas personas estarían encantadas de la vida de poder cotizar, ¡porque eso significaría que estarían ganando más dinero! Pero igualmente saben que, si así ocurriera, esos clientes en negro desaparecerían, y al final se quedarían sin dinero para pagarle a la Seguridad Social. Por desgracia hay muchos mercados negros así, y aunque entorpezcan a la economía española y también al productor que no cotiza, lo cierto es que entre mi generación somos muchos que, de momento, solo podemos ir tirando con cosas así, trabajos esporádicos a particulares cobrando en negro porque no te pagarían de otro modo. Porque por desgracia, así va el país. A esa corrupción hemos llegado.

Pero lo más gracioso de todo es que, mientras nosotros, los mortales hijos preparados de la clase media española, nos debatimos sobre cómo enfocar nuestras vidas y sobre cómo sobrevivir en esta jungla económica, los políticos siguen creando organismos politizados en los que meter a sus seguidores del partido. Vendiéndote, eso sí, que ellos serán diferentes y ahorrarán, porque están muy “concienciados” con el paro y la crisis. No se lo creen ni ellos. Pero la demagogia política consiste precisamente en eso: en saber mentir con la sonrisa en la boca y soltar discursos más largos que Cicerón o Fidel Castro, que eso sí, nunca llegan a nada… o desde luego, casi nunca llegan a nada bueno para el pueblo, o al menos nada que le llegue a la suela de los zapatos de lo que merece el pueblo. Pero es que ese “uno para todos” siempre terminó siendo “todos para uno(s pocos)”.


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jueves, 1 de marzo de 2012

La presión popular vence en el desahucio de Tatiana y Anwar

Os dejo aquí una noticia estupenda. El pueblo, unido, ¡jamás será vencido!
Fuente: http://afectadosporlahipotecamadrid.net/2012/02/29/la-presion-popular-vence-en-el-desahucio-de-tatiana-y-anwar/


La intensa presión ejercida desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y la Asamblea Popular del barrio madrileño de Tetuán, apoyados por el resto de asambleas 15M, ha logrado en la noche del martes una victoria en el caso de desahucio de Tatiana y Anwar, el primero que se logró parar en Madrid, el 15 de junio de 2011, y cuya segunda fecha de ejecución estaba prevista para el 29 de febrero.

Tras una manifestación que se ha dirigido desde Plaza de Castilla a la sucursal del BBVA que se negaba a conceder la dación en pago a esta familia, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Madrid ha informado de que se ha logrado negociar in extremis la condonación de la deuda de 269.000 euros que pesaba sobre esta familia con todos sus miembros en paro, a cambio de la entrega inmediata de la casa. Además, el banco ha aceptado pagar dos meses de alquiler en otra vivienda a Tatiana Roeva y Anwar Jalil, mientras consiguen otra solución habitacional.
La negociación, según denuncia el grupo de apoyo, no ha estado exenta de “artimañas” por parte del BBVA, que ha llegado a filtrar rumores falsos a la prensa y a amenazar con “pasar por encima de la gente” si se producía una concentración para evitar el desahucio. Tatiana y Anwar querían quedarse en el piso mientras encontraban una vivienda alternativa, pero finalmente decidieron desconvocar tras conseguir los dos meses de alquiler.
La consecución de la condonación de la deuda en este desahucio, que se había convertido en un símbolo de la lucha por la vivienda y del movimiento Stopdesahucios en Madrid después de haber logrado paralizarse con la presencia de 500 solidarios en junio, es una nueva victoria del 15M y la PAH en la región, que han logrado frenar más de 30 expulsiones en los últimos meses, además de obtener aplazamientos, algunas daciones en pago y, en varios casos, que las familias permanezcan en sus viviendas con un alquiler social. [...]


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