miércoles, 24 de octubre de 2012

Redistribución y Predistribución


http://www.eldiario.es/agendapublica/Redistribucion-Predistribucion-Parte_6_60953927.html

Sin duda uno de las grandes retos a los que se enfrentan las sociedades desarrolladas actuales es al de dar respuesta al aparentemente imparable proceso de aumento de las desigualdades que llevan sufriendo desde hace varias décadas. Durante un tiempo, algunos argumentaban que este aumento de las desigualdades no debería preocuparnos particularmente, puesto que las diferencias de renta reflejaban en parte el diferente grado de esfuerzo que los individuos ponían en el proceso productivo. Es natural que aquellos individuos que se esforzaran en estudiar y en trabajar más sean gratificados con un mayor nivel de bienestar que aquellos más vagos e indolentes. Lo que nos debería preocupar no es por tanto la desigualdad de “resultados”, sino la de “oportunidades”.

Sin embargo, sucede que lo que mejor predice el grado de la desigualdad de oportunidades en una sociedad es la desigualdad de resultados. La gráfica 1 presenta lo que algunos han llamado la “curva del Gran Gatsby” (en alusión a la novela de Scott Fitzgerald en torno al “sueño americano”), que muestra una clara relación entre la igualdad de resultados (medida con el coeficiente Gini, que toma valores más altos para aquellos países donde la renta está distribuida de forma menos igualitaria), y una medida de cuánto los ingresos de los progenitores determinan los ingresos del individuo (un valor más bajo en el eje vertical indica que los ingresos de los individuos están menos determinados por los ingresos de sus padres y por tanto una mayor igualdad de oportunidades).

Gráfico 1. La curva del “Gran Gatsby”. Fuente
Curva de Gatsby

El gráfico sugiere que las desigualdades tienden a perpetuarse en el tiempo. Si queremos que los que hoy son niños tengan las mismas oportunidades, seguramente deberíamos preocuparnos por las desigualdades entre sus padres hoy. No sólo en una cuestión de justicia distributiva. Cada vez disponemos de evidencia más sólida sobre las nefastas consecuencias que tiene para la economía, el funcionamiento del sistema político, y hasta la salud de los ciudadanos.

Tradicionalmente, la forma en las cuales las sociedades democráticas contemporáneas han entendido la política de reducción de las desigualdades es relativamente sencilla: primero el mercado reparte (de manera desigual) ingresos entre individuos en función de sus aportaciones de capital y trabajo al proceso productivo; y después el Estado mediante un sistema de extracción de impuestos y de reparto de bienes y transferencias redistribuye parte de estos ingresos reduciendo las diferencias de ingresos y de condiciones de vida entre individuos.

Alguien podría pensar que el aumento de las desigualdades que hemos presenciado en los países de nuestro entorno se debe a que el Estado ha dejado de cumplir esta segunda función. Sin embargo, no parece ser esa al menos la única causa. Como muestra el gráfico 2, en las últimas cuatro décadas el gasto social como proporción del ingreso total no ha caído en los países avanzados, y dado que los ingresos han aumentado sustancialmente durante este periodo en todos los países, podemos concluir que el gasto social por habitante de hecho ha aumentado considerablemente.

Gráfico 2. Gasto social como % PIB, 1980-2012. Fuente: Base de datos de gasto social de la OCDE.
Gasto social como % de PIB

El problema parece ser más bien que las desigualdades producidas por el mercado han aumentado sustancialmente, de tal manera que incluso los aumentos observados del gasto social han sido incapaces de contener el aumento de la desigualdad. (Es cierto que muchas de las intervenciones del Estado en muchos países son poco redistributivas, pero en general el efecto agregado de la intervención pública siempre es más igualitario que el producido por el mercado, con lo que aumentos de gasto deberíamos pensar que contribuyen a reducir la desigualdad).

Además, la capacidad del Estado de redistribuir está hoy cada vez más en entredicho. Para unos, esto es un problema “de oferta”: los estados se enfrentan hoy a potentes restricciones que les impiden proponer las ambiciosas políticas de gasto necesarias para corregir las cada vez mayores tendencias desigualitarias. Por un lado, la globalización hace más movibles las bases imponibles necesarias para financiar ambiciosos programas de gasto público redistributivo. En el contexto actual, además, las restricciones presupuestarias a las que se enfrentan la mayoría de los gobiernos hacen estos programas de gasto sean aún más difícilmente financiables. Además, redistribuir no es gratis. Transferir recursos entre individuos implica disponer de un sistema de recaudación de impuestos y de gestión de gastos que es costoso de crear y de mantener, y, lo que es más importante, a menudo crea distorsiones en la actividad económica que acaban provocando reducciones del “pastel” a repartir. Cuanto más tengamos que redistribuir para corregir el cada vez más desigual reparto de ingresos generados por el mercado, mayores serán los costes colectivos de las redistribución.

Para otros, no se trata sólo de un problema de “oferta”, sino también de “demanda”: aunque la idea de que el Estado debe tratar de reducir las diferencias de ingresos entre ricos y pobres goza de un amplio respaldo social (y particularmente en España), es innegable que las opiniones públicas nacionales son cada vez más reacias a que el Estado aumente su capacidad recaudatoria.

Por un lado, percibimos como más necesario detener el progresivo aumento de las desigualdades de nuestras sociedades; por otro, las herramientas con la que tradicionalmente las corregíamos parecen cada vez más oxidadas. ¿Por qué no por tanto buscar una nueva estrategia, centrada no amortiguar las desigualdades generadas por el mercado, sino en hacer que el propio mercado produzca resultados más igualitarios? Esto es en esencia la “predistribución”, expresión acuñada por el politólogo de la Universidad de Yale Jakob Hacker, y hecha famosa en Europa por el líder laborista inglés Ed Miliband, que ha hecho de ella una de los pilares de su programa político. De sus potencialidades y también de sus limitaciones hablaré en el próximo post.



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martes, 23 de octubre de 2012

Limones




Hace siglos que nos llevan contando historias parecidas. Y no hace tanto tiempo también lo hizo maravillosamente bien  Berlanga en Plácido.  Nos contaba Berlanga como en tiempos franquistas se puso de moda, cual  must have de nuestros días, eso  de  "siente un pobre a su mesa".  Eran tiempos ordenados y cristianos donde ejercer la solidaridad y la caridad era  un ejercicio sano, noble y, sobre todo, muy ruidoso. Los pobres y desheredados eran invitados por generosos y favorecidos españoles de bien a compartir con ellos unas horas en sus mesas, con su cubertería de plata, su comida, su vino y su servicio doméstico. Una vez llena la tripa del invitado  y limpiada la conciencia burguesa del que invitaba, todo volvía a su ser, a esa dura normalidad, a ese status quo adquirido por méritos de unos y deméritos de otros. Claro.
Y nunca hubiera imaginado Berlanga cuando hace años criticaba esos maratones solidarios navideños que daban en la televisión, por recordarle un poco a esa caridad gritona  y vergonzosa, que una nueva versión del "siente un pobre a su mesa" iba a llegar en nuestros días  más unido que nunca a lo público. O tal vez si hubiera podido imaginarlo, que era Berlanga.

Novales es un bonito pueblo de Cantabria famoso por sus limones y que ha llevado a cabo el pasado viernes un acto solidario de esos que a Berlanga le hubieran encantado. La idea era esta: aprovechando esos ricos limones, la generosidad y solidaridad de un pueblo primero y del mundo entero después, se venderían gintonics y limonadas a toda la gente de bien que quisiera pagarlos y con el dinero recaudado se daría trabajo a los parados del ayuntamiento de Alfoz de Lloredo, al que pertenece el pueblo.  A los parados en riesgo de exclusión social, esto se remarca constantemente.
Porque tal y como Ollas Cocinex patrocinaba una subasta de pobres, los limones de Novales patrocinaron el viernes una subasta de parados. Los vecinos donan sus limones y una iniciativa privada de ginebra, de helados, de transporte y de baños públicos también aportaría su granito de arena para que la caridad (perdón, he dicho caridad? SOLIDARIDAD) pudiera hacerse cargo del tema, del drama del paro.
La información de la que disponíamos los Plácidos que vamos y venimos corriendo de aquí para allá y donde nos mandan, ahogándonos con letras y familias detrás no era mucha. Tampoco la necesitamos que pensarán algunos;  lo importante es hacer el bien, ser solidario, arrimar el hombro, luchar contra el drama el paro.
Los requisitos para los parados elegidos eran los siguientes:
 
1. Estar empadronado en el municipio de Alfoz de Lloredo
2. Estar en desempleo y no tener ingresos de ningún tipo, ni derivados de bienes patrimoniales.
3. Tener cargas familiares
4. Mayor tiempo de permanencia como desempleado sin percibir prestaciones.
Los parados agraciados trabajarían en servicios públicos sin determinar.
Y así, mientras el gobierno recorta en más de 1.500 millones de euros programas de empleo, formación y bonificaciones a la contratación o se piensa si retirar 400€ de ayuda familiar, los afines a él reconocen su incapacidad para gestionar nada que tenga que ver con el empleo y recurren a la caridad. Que lo que unos llaman doble moral otros lo pueden llaman moral liberal. Son matices.
Y todo esto es aplaudido en redes sociales, en periódicos y radios con una normalidad que asusta. Una normalidad que acepta que la caridad  es lo que nos queda para luchar contra el paro. Aceptamos la inutilidad o la rendición en el mejor de los casos, para crear un solo puesto de trabajo de aquellos a quienes votamos.
Y ojalá hubiera sido yo una millónesima parte de ese Berlanga que de todo sabía sacar una sonrisa cuando el viernes estuve allí, en Novales, como atestigua esta foto aparecida en prensa.


Porque a eso de las 20:30, cuando se anunció por megafonía con aires de animación de discoteca, que la recaudación obtenida hasta entonces daba para contratar, atención vecinos solidarios, ya a 4 parados!!! ¡¡¡4 parados!!!! no conseguí verle la gracia a pesar de los aplausos y vítores que allí se dieron. Luego leí que a esa hora la recaudación ascendía ya a 1.300€. Hagan cálculos, yo soy de letras.
Y tras sortear una camiseta de Ruth Beitia (inocentemente elegida, seguro) y una gorra y camiseta de Dani Sordo (también muy inocente), unas papeletas y la venta de alcohol, limones, helados y limonada en  una noche larga de solidaridad e innovación pública, el alcalde de Novales nos cuenta que se han obtenido unos 8.000€, cantidad con la que se baraja contratar a siete personas durante un mes, o a tres o cuatro por dos meses. Y termina diciendo, como en un final perfecto para una película de Berlanga, que espera que lo hecho en  Alfoz de Lloredo pueda trasladarse como un abanico a todo el Estado.

Y yo fui crítica con todo esto durante su promoción, lo fui el viernes mientras lo vivía y lo sigo siendo ahora, ya en frío. Y si, es muy probable que no hubiera sido igual de crítica si esta mamarrachada hubiera sido organizada por IU o PSOE aunque me hubiera seguido pareciendo igual de mal. Pero me gusta pensar que desde la izquierda no se prestarían a esto, que los estereotipos siguen estando en los dos lados. Porque no era esto, la res publica no era esto.
Y sí, aunque a algunos no les guste oírlo, esto era una fiesta del PP, por mucho que lo quieran vender de otra manera. Tal vez no objetivamente pero si lo era. Porque allí había senadores nacionales del PP, alcaldes, concejales y tenientes alcaldes del PP, delegados del gobierno del PP, militantes del PP y simpatizantes del PP. Y sí, también había gente que no era del PP; yo misma.
Y sí, como hoy, me podrán llamar de todo y con todo merecimiento porque yo sólo soy una Plácida más de las que tiene que pagar la letra del motocarro, no soy Berlanga y no soy capaz de criticar con su gracia las miserias y vergüenzas que nos está tocando vivir.




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lunes, 22 de octubre de 2012

Muertos vivientes


http://www.eldescodificador.com/2012/10/15/muertos-vivientes-4/

Fox estrenó anoche la tercera temporada de “The Walking Dead”, esa serie de zombis que, como si fueran ciudadanos normales y corrientes, tratan de sobrevivir pese a encontrarse en pleno proceso de descomposición. Lo tienen duro. La programación está llena de cadáveres, de despojos humanos, de fantoches moribundos y de fiambres caducados. La parrilla apesta a podredumbre. La tele es un puñetero asco. Los muertos vivientes campan a sus anchas.

Y no lo digo solo por las efectistas series norteamericanas. El ciudadano, pese a que cada vez en mayor número disfruta de las mañanas libres, no debería poner la tele tan pronto. Duerma hasta la hora de comer, adopte un perro y paséele sin cesar, apúntese a un club de trekking, entréguese a los efluvios del crack… Cualquier cosa menos ver la televisión por las mañanas. Ayer mismo fueron circulando como tertulianos, de cadena en cadena, personajes como  Alfonso Rojo, el director de ABC, Carmen Gurruchaga, Francisco Marhuenda, Miguel Ángel Rodríguez, Eduardo Inda… y como guinda, por si todavía alguien no había echado las asaduras, apareció Gallardón como invitado en “Al rojo vivo” (La Sexta). “En primer lugar, digamos la verdad…”, sentenció el ministro de Justicia, dueño absoluto de la sinceridad, la honestidad y la buena fe.



Junto a Gallardón, a su vera, encogido para no hacerle la mínima sombra, estaba sentado Marhuenda, escudero del ministro, mamporrero de Rajoy y caricatura de periodista que, con dos cojones, tiene el valor de dar doctrina. En la tele y en Jot Down Magazine: “Un problema de este país es que muchos periodistas han querido ejercer de políticos”, afirma el portadista más divertido de España, con permiso de Mongolia y El Jueves, mientras saca brillo con la lengua a los mocasines de la plana mayor del PP.

Cuando Marhuenda mira sumiso, con esos ojitos de cordero degollado, al ministro, saltan chispas. ¿Brokeback Mountain? No: “El problema de Ruiz-Gallardón es que eclipsa a mucha gente por su talento, y hay a quien eso no le gusta”, asegura, ladrón, el dócil director de La Razón. El periodista de El Mundo Eduardo Inda, celoso perdido, salta como si tuviese un jalapeño en el ano y da por zanjada la situación: “Yo creo que el señor Gallardón es hoy más necesario que nunca”.



Efectivamente, Gallardón es hoy más necesario que nunca. Yo iría incluso más lejos, y diría que, siguiendo esa teoría, el periodismo es hoy menos necesario que nunca, ¿verdad amigos tertulianos? Francisco Marhuenda está completamente de acuerdo con la boutade: “En este momento lo que toca es que la prensa apoye al Gobierno para que nos saque de la crisis”.

Quieren que seamos como ellos. Quien lavarnos el cerebro. Nos quieren muertos vivientes.



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domingo, 21 de octubre de 2012

Sí, es una huelga política. ¿Y qué?




http://blogs.publico.es/aqui-no-se-fia/2012/10/19/si-es-una-huelga-politica-y-que/

Le ha faltado tiempo a la derecha para arremeter contra la huelga general del 14 de noviembre, alegando que se trata de una convocatoria política. Es su táctica habitual, a la que el PP ha recurrido también con motivo de las movilizaciones de esta semana en la enseñanza. Como si el descontento de profesores, alumnos y padres no estuviese suficientemente justificado por los fuertes recortes de los últimos tres años. Un periodo en que el presupuesto ha bajado el 15%, mientras se incorporaban medio millón de nuevos alumnos a los institutos y a las aulas universitarias. Y eso en un país donde el gasto educativo está muy por debajo de la media europea: poco más del 4% del PIB, frente al 5,5% que invierten los principales países de nuestro entorno.

Al tachar de política la huelga general del mes que viene, la derecha pretende estigmatizarla, olvidando adrede que en el fondo todas lo son, sin que haya por ello motivo alguno para el desdoro. No es la primera vez –y seguramente no será la última– en que los ciudadanos protestan de esta forma contra decisiones políticas que consideran lesivas para sus derechos, con el comprensible objetivo de que sean enmendadas. Sucedió bajo los gobiernos de Felipe González, de José María Aznar y de José Luis Rodríguez Zapatero, y Mariano Rajoy ya afrontó una huelga general en marzo de este mismo año. No todas tuvieron un seguimiento parejo, ni consiguieron alcanzar plenamente sus propósitos; pero fueron legítimas sin excepción y, salvo casos aislados, se desarrollaron conforme a las normas del Estado de derecho.

Que esas huelgas generales albergaban una dimensión política era evidente y, si alguna duda cabía, los propios presidentes se encargaron después de dársela. Por ejemplo, Aznar, que sacrificó a su ministro de Trabajo, Juan Carlos Aparicio, tras la del 20 de junio de 2002 contra el decretazo de la reforma laboral, suavizada por Eduardo Zaplana posteriormente. La huelga general anunciada el miércoles también pretende doblar el brazo del Gobierno, hacerle rectificar, y llamarse a escándalo por ello es un simple ejercicio de fariseísmo. ¿O acaso no perseguían lo mismo las numerosas manifestaciones instigadas por la derecha contra la política antiterrorista, contra el matrimonio homosexual o contra la legislación abortista en tiempos de Zapatero? ¿Entonces sí estaba justificado presionar en la calle al Gobierno y ahora no? ¿No fueron políticas –legítimamente políticas– aquellas protestas?

Claro que la huelga general del 14 de noviembre tiene una intencionalidad política, se esté o no de acuerdo con ella. ¿Cómo no la va a tener en un país que pronto alcanzará los seis millones de parados, donde la protección social retrocede a golpe de piqueta y donde crece aceleradamente la cifra de quienes viven por debajo del umbral de la pobreza? ¿Cómo no va a ser política una huelga contra las decisiones de un Gobierno que lleva diez meses empeñado en la tarea de demoler el Estado del bienestar y mermar los derechos de los trabajadores, sin que se vea beneficio alguno a cambio? ¿Cómo renunciar a medios políticos legales –y una huelga general lo es– para censurar la conducta de un presidente que antes de las elecciones prometió arreglar la economía en un santiamén y de momento no ha hecho más que agravar la desesperación de los españoles?



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sábado, 20 de octubre de 2012

Como a chinos


http://blogs.publico.es/davidtorres/2012/10/17/como-a-chinos/


Se calcula que la mafia china sacaba de España de diez a veinte millones de euros limpios al mes, una cantidad ridícula si se piensa en lo que mueven nuestros sospechosos habituales. Los amiguitos del alma del Gürtel, por ejemplo, se gastaban eso sólo en propinas y a Urdangarín no le habría llevado más de dos tardes paseando el mismo contrato fotocopiado por siete oficinas autonómicas. Dicen que el gobierno ha ido a por la mafia china por competencia desleal, pero más bien parece que les estén castigando por inútiles.
Con lo fácil que era acogerse a la última amnistía fiscal, no se entiende que los mafiosos chinos estuvieran perdiendo el tiempo entre platos de arroz tres delicias, mariconeando con jarrones horteras y gatos que eternamente se despiden. Cuando se roba hay que ir a por todas. Tanto saltarse la ley a la torera, con las autoridades haciendo la vista gorda, permitiendo a los comercios abrir y cerrar cuando les de la gana, dejando que los niños se deslomen en las estanterías de un Todo a Cien sólo para que un vago baje a comprar pan un domingo a las once y media de la noche, y al final van y les engañan como a chinos. Mucho Fu Manchú y mucho peligro amarillo, pero los chinos siempre han sido los esclavos perfectos de occidente, mano de obra barata, discreta y obediente desde los tiempos en que se mataban de sol a sol en los raíles de la Union Pacific.
Entre los detenidos en las primeras redadas sobresale de frente y de perfil Nacho Vidal, un adalid del porno que, aprovechando su físico acojonante y su mirada chunga, se había pasado al cine serio donde casi siempre hacía de mafioso del este, se ve que se le ha ido la mano de tanto repetir el papel. Lo mejor de todo es que a los sacristanes y beatas de este gobierno meapilas les va a venir de perlas esta conexión oriental entre pornografía y dinero negro, uno de esos dibujos inconclusos en los que no hay más que unir la línea de puntos para comprobar la mínima distancia que hay entre un delito y una erección de las gordas, de las que llegan hasta el cuello.
En cuanto a los grandes estafadores (los defraudadores perpetuos, los políticos incorruptos, los beneficiarios de las SICAV, ese par de Albertos amnistiados porque sí, ese Urdangarín al que, como mucho, lo van a borrar de las postales navideñas de la Casa Real), bueno, ya se sabe. En España nunca tendrás problemas siempre y cuando no te juntes con chinos. La moraleja de esta película (Operación Emperador, no confundir con el Rey, hagan el favor) es que los chinos siempre serán malos, que los pobres siempre serán chinos y que la justicia es un gato misterioso saludando desde un escaparate.




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viernes, 19 de octubre de 2012

Crisis en Prisa y Juan Luis Cebrián


Pero primero una dósis de entrevista ficticia en forma de sátira desde el blog de José A. Pérez antes de pasar a lo serio.


http://www.mimesacojea.com/2012/10/entrevista-exclusiva-juan-luis-cebrian.html

Entrevista exclusiva a Juan Luis Cebrián


JOSE: Señor, Cebrián, muchas gracias por recibirme.

CEBRIÁN: ¡Joder, chico! Casi no llego, acabo de aterrizar de Punta Cana.

J: ¿Punta Cana?

C: Sí. Dios Santo, qué calor hace siempre en los sitios pobres. Alguien debería estudiar eso. He estado unos días haciendo networking en busca de soluciones innovadoras para el periodismo.

J: ¿Y se le ha ocurrido algo?

C: Na, ya sabes que pensar borracho es complicadísimo. Santo Dios, todavía me duele el pene.

J:  ¿Cómo dice?

C: Nada. En realidad sí se me ha ocurrido una cosa: periodistas que trabajen gratis. En Huffington Post están experimentando con el concepto, pero todavía se encuentran con algún problema de cara a los periodistas.

J: ¿Qué tipo de problema?

C: Que comen. Lo ideal para la industria del periodismo, siendo como es un pilar de la democracia, es que los periodistas no coman. Los columnistas dan más igual porque envían los artículos por mail y pueden comer en casa de sus madres, pero la gente de información, esa gente tiene que estar en redacción y, con las actuales leyes, tenemos que dejar que coman y duerman de vez en cuando. El periodismo va más deprisa que la legislación, siempre estamos en vanguardia.

J: ¿Ve entonces posible reflotar el periodismo?

C: ¿Reflotarlo? ¿De qué cojones hablas?, ¡el periodismo está en plena forma! ¡Yo jamás había ganado tanto dinero! El único problema del periodismo es que ahora, con Twitter, las quejas de los periodistas se oyen más. Que antes se quejaban lo mismo, ¿eh?, pero lo hacía en privado, mientras rompían una botella de whiskey en la cara de un desconocido. Dios, este oficio era la rehostia. Qué bien lo pasamos… A veces pienso en aquellos años en que corríamos delante de los grises y… Madre mía, yo corriendo, ¿puedes imaginarlo? ¡Hace por lo menos quince años que no ando deprisa!

J: Y… Oiga, ¿ no cree que el periodismo se ha devaluado un poco?

C: Na, lo que pasa es que, como ahora no se puede beber en las redacciones, los textos quedan como más planitos, ¿sabe? Antes era todo más loco, más… vivaz. ¿Sabe que yo inventé los clasificados de putas?

J: ¿En serio?

C: ¡Hombre! Yo ya estaba innovando cuando en España la gente todavía hacía el amor con las cabras. Le digo yo que, sin mí, la Transición española no sé cómo se habría hecho, ¿eh? Malamente.

J: ¿Le parece si hablamos del ERE de El País?

C: Por supuesto, aunque es algo doloroso de lo que no me gusta hablar.

J: ¿Está sonriendo?

C: Sí, no, es que me he acordado de una cosa. A ver, dígame, pregunte.

J: Su sueldo anual se come los ingresos publicitarios del periódico de dos meses. ¿No le parece un poco excesivo?

C: Para nada. De hecho, creo que cobro poco. Mire que yo tengo que aguantar a Javier Moreno. ¡A veces me llama llorando en mitad de la noche y me dice: “sácame de aquí”. Le digo: “no, cojones, Javi, sé un hombre y aguanta, coño, que eres el director del periódico global en español”. La madre que lo parió… Le puse de director porque pensé que era un buen hombre de paja, pero ha resultado ser solo paja. Qué asco, de verdad. Si lo sé, pongo a Gabilondo.

J: Ya, sí, pero es que usted cobra 13 millones de euros al año y está desmontando el periódico.

C: ¿Y qué coño tiene que ver una cosa con la otra? Que yo dirijo El País, no La Farola, aunque a veces se parezcan. Además, que 13 millones de euros se te van enseguida, ¿eh? A poco que te compras un par de aviones y cinco esclavas sexuales de dieciocho años ya te los fundes.

J: ¿Y eso que ha dicho de que un periodista es viejo a los cincuenta años?

C: Sí, ¿qué pasa?

J: ¿No le parece un poco…? O sea, quiero decir, usted tiene más de cincuenta.

C: ¡Pero yo no soy periodista, yo soy millonario! Nosotros tenemos otro ritmo. Yo, como millonario, todavía soy joven.

J: ¡Pero ha echado usted a periodistas estupendos!

C: ¡Si fueran tan buenos serían más jóvenes!

J: Bueno, muchas gracias por concederme estos minutos, señor Cebrián.

C: De nada. ¡Y que viva España, coño, que estáis todos muy tristes últimamente! ¡Flojos, cojones! ¡Ja, ja, ja! ¡Una guerra teníais que vivir vosotros! Ay…


http://www.cubasi.cu/index.php?option=com_k2&view=item&id=11482:grupo-prisa-se-hunde-en-la-bolsa-en-tanto-se-agrava-la-crisis-en-el-pais&Itemid=17

Juan Luis Cebrián, el auténtico jefe del plan de despido masivo.Juan Luis Cebrián, el auténtico jefe del plan de despido masivo.


El Grupo Prisa, enfrascado en el despido masivo de una parte de su plantilla y con el periódico El País en guerra abierta con la dirección, continúa sin parar su hundimiento en la bolsa, al rozar el mínimo histórico y cotizar a 0.34 céntimos por acción. El emporio mediático fundado por el empresario editorial Jesús de Polanco inició su andadura bursátil en 2000, con un precio de salida de 20 euros por acción.

Mientras el grupo mediático se hunde en el mercado bursátil, al interior del rotativo español crece la tensión y la guerra abierta entre los periodistas de la redacción y los ejecutivos y directivos, encabezados por Juan Luis Cebrián, a quien la emblemática reportera, columnista del diario y escritora Maruja Torres lo definió como un pijo (rico engreído) rencoroso y sin conciencia.

La salud financiera del Grupo Prisa está en situación de extrema gravedad, que además supone un motivo más de desestabilización para una empresa que en los últimos años sobrevive gracias a la renegociación periódica de su deuda millonaria –debe más de 4 mil millones de dólares a los bancos–, que ha hecho que estas instituciones y sus ejecutivos implacables hayan asumido el control ejecutivo y contable de la empresa. Uno de los motivos que muchos periodistas del rotativo cuestionan es, precisamente, la apuesta por la salida a bolsa de una empresa como Prisa que, como definió el ex periodista de El País, Pere Ruisiñol, se dedicó a hacer capitalismo de casino.

De hecho, la caída en picada de las acciones es una de las razones de la asfixia de la deuda y de que cada vez haya más expedientes de regulación de empleo (ERE) en las empresas que integran el grupo, como ya ocurrió con el periódico financiero Cinco Días, el área de Revista, la Cadena Ser y ahora el buque insignia El País.

El dato de la cotización habla por sí mismo: una acción de Prisa cuesta hoy en el piso de remates sólo 0.34 céntimos, mientras hace 12 años, cuando irrumpió con fuerza en el mercado bursátil, costaba 20 euros. Sólo en lo que va de año el valor de la acción ha perdido 60 por ciento, a pesar del plan derestructuración y la renegociación de la deuda.

Según los datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, de todas las empresas que integran el grupo, sólo el conglomerado editorial de Santillana (Alfaguara, Taurus, etcétera) y Prisa TV no han entrado en la caída libre de los ingresos, pero la expectativa a corto plazo es que también caigan en números rojos y, por tanto, se apruebe una nueva reducción de la plantilla.

En medio de esta grave situación financiera, la crisis al interior del periódico El País se va agravando con el paso de los días, en los que el divorcio entre la redacción y la dirección, presidida por el periodista Javier Moreno, es cada vez más agrio.

De hecho, el Comité de Empresa del rotativo decidió en una votación la convocatoria de dos jornadas de paro laboral de dos horas para los próximos 23 y 24 de octubre. Los trabajadores exigen a la dirección la retirada del ERE, que afecta a una tercera parte de la plantilla –128 despidos y 29 prejubilaciones.

Los periodistas de El País también mantienen incólume su petición de que renuncie el director Javier Moreno, al que acusan de coaccionar y amenazar a los redactores para que cesaran la huelga de firmas que sólo duró un día, precisamente por las advertencias de la dirección de que si continuaban con esta práctica se cerrarían corresponsalías y se fulminaría de la plantilla a los periodistas rebeldes.

La tensión ha llegado a tal punto que también ha habido denuncias de censura, coacción, amenazas y hasta de borrar comentarios de lectores por parte de la dirección, siempre bajo el auspicio de Juan Luis Cebrián, el auténtico jefe del plan de despido masivo.

Entre los periodistas censurados se encontraba uno de los bloggeros del diario, que escribió una carta abierta a Juan Luis, la cual fue eliminada de la página web del periódico tras estar apenas unas horas y que después de publicó en otra dirección. 

La carta decía, entre otras cosas: “En realidad, todas sabemos que lo de la plantilla cara y vieja es una forma (bastante burda, eso sí) de excusar un recorte con un sentido puramente económico, y que no está en su cabeza eso de hacer una transformación del proyecto del periódico. Vamos, que tras sus pasos ciegos de capitalista de casino con Digital+, radios en Miami y teles latinoamericanas, El País le molesta y se lo quiere quitar de encima cuanto antes. ¡Total, usted ya tiene asegurado su retiro dorado! De lo contrario, hubiera escuchado a la plantilla, en lugar de lanzar con repugnante indiferencia ese comentario de que ‘quien aprueba o reprueba a su presidente y ejecutivos es la asamblea de accionistas, no la de los trabajadores’, que es algo así como decir ‘me importa una soberana mierda lo que digáis porque yo cobro de Liberty’. Y eso está feo, Juan Luis, está muy feo”.

Más crítica fue la veterana periodista Maruja Torres, una de las fundadoras del periódico y referente para la redacción del diario. Con su habitual ironía y aprovechando una conferencia durante el comienzo del curso académico en la Facultad de Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona, Torres aseguró: “La historia de El País es la de Saturno devorando a sus hijos. Cebrián nunca asumió no ser el hijo carnal de (Jesús) Polanco. Es rencoroso y pijo, pero un pijo sin conciencia. Decía que estaba salvando el periodismo, que había un cambio de paradigma. Mentira. Perdió 5 mil millones de euros jugando al capitalismo de casino, comprando radios en Miami y teles latinoamericanas que no valían nada. Quería ser un tiburón de Wall Street pero era una sardinita que todo lo hizo mal. Se pulió las ganancias del trabajo de todos nosotros en la aventura del mejor diario de la democracia española. Cebrián era un quiero y no puedo, un cateto (torpe o inculto)”.


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jueves, 18 de octubre de 2012

La remuneración de las “becas para trabajar”


http://unaopiniondelaactualidad.wordpress.com/2012/10/06/simios-en-la-inspeccion-de-trabajo-capitulo-xxvi-la-remuneracion-de-las-becas-para-trabajar/

En distintos foros de internet y distintas conversaciones, podemos leer o escuchar como muchos ciudadanos interpretan la retribución de las “becas para trabajar en el entorno de empresas” como algo “generoso” o tal vez  ”una oportunidad para colaborar con una empresa altruista”.  Sin embargo, esto peca de la inocencia propia de un “ciudadano conforme”, manipulable y a la vez atrevido o uno valiente pero callado a porrazos. Volvamos a la realidad, abandonemos los eufemismos y trampas consentidas que pretenden desfigurarla interesadamente.  Quitemosle el disfraz a las “becas para trabajar” y veamos a la clásica relación laboral al desnudo. 

http://unaopiniondelaactualidad.files.wordpress.com/2012/10/becarioadministrativo.png


La retribución a mes vencido/servicio prestado ( disfrazada con conceptos tales como “ayuda al estudio”), es lo que precisamente  desenmascara a este “fraude masivo” y nos deja ver la realidad.  Si no hubiera retribución, los trabajadores no acudirían pero, en caso de hacerlo, lo harían en voluntad de colaborar, no de obtener recursos a cambio de exigencias. Por otro lado, no tiene ningún sentido que a uno le paguen dinero por “aprender” o ” formarse” .  Los cientos de miles de jóvenes que en España trabajan o han trabajado en virtud de una beca, viven en su día a día la condicionalidad. Si un mes prestan los servicios indicados por las empresas,  a mes vencido recibirán una cantidad (300, 400 o 1000 euros) pero si no lo hacen no la recibirán.  Si se ponen enfermos, les echaran y/o incluso suspenderán esa retribución . Para abundamiento de males, es muy probable que alguno no haya cotizado nunca y se le niegue la asistencia sanitaria aún estar trabajando de hecho aunque nominalmente contratado con esta forma tan estilada: “becario para trabajar”.



Esta es la realidad de muchos jóvenes españoles o no tan jóvenes. Los ciudadanos acuden a estas “relaciones fraudulentas” porque les dan dinero y también porque se lo dan en contraprestación a la ejecución de unos trabajos que les permiten, al igual que en una relación laboral reconocida en origen, “desarrollarse profesionalmente”  pues las actividades que desarrollan son trabajos, no ” colaboraciones” o cualquier otro eufemismo. Trabajan pero sin “derechos humanos laborales” en un “estado de derecho” cada día mas injusto y arbitrario. Digamos la verdad : cuando un ciudadano presta servicios en el entorno de una empresa y, a la prestación de estos servicios se condiciona una retribución a mes vencido/ servicio prestado, esto es una relación laboral con todo lo que ello implica.  La negación de esta realidad por parte de las Inspección de trabajo y la propia Justicia, está contribuyendo de manera muy notoria a la “precarización” de los jóvenes parados (los becarios son parados) que trabajan disfrazados de becarios en el carnaval del mercado laboral español junto a otras figuras como el “falso autónomo”.


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miércoles, 17 de octubre de 2012

El doble de millonarios para el 2017 en España



http://www.abc.es/20121016/economia/abci-cuando-termine-crisis-habra-201210141710.html
Siempre se ha dicho, pero nunca tan claro: las crisis económicas llevan de la mano la polarización social. Es lo que permiten concluir tres de los últimos estudios publicados sobre nuestro país. Por una parte Credit Suisse habla de la España del año 2017, donde el número de millonarios, es decir, las personas que tienen en sus manos más de un millón de dólares, serán el doble de las que son ahora.
Por otra parte, el FMI pronostica que nuestro país no saldrá de la crisis y comenzará a crecer hasta el lejano 2018. Eso quiere decir que si las estimaciones de ambos organismos son ciertas, cuando la depresión económica alcance su valle más profundo (los próximos 5 años), el número de millonarios crecerá un 110% hasta alcanzar los 616.000 en el años 2017.
Las cifras las proporciona el Informe anual de riqueza global que elabora Credit Suisse. Pero, ¿cuántos millonarios hay hoy en España? El informe cuenta 313.000 de ellos, frente a los 400.000 que había el año pasado. Un descenso que de acuerdo con el informe se explica por la caída del valor de los activos y la depreciación del euro respecto al dólar y por lo tanto en realidad, el número de millonarios ha permanecido estable.
Lo que si han crecido son sus fortunas. Un estudio de BBVA research demuestra que las sociedades de inversión de capital variable «sicavs», lugar predilecto para guarecer millones de los que más tienen por su baja fiscalidad (1%), han aumentado en algunos casos hasta un 50%.
En el lado opuesto de esa realidad, las capas bajas van perdiendo poder adquisitivo con cada mes de vida de la crisis. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que la renta disponible de los hogares descendió el 3,2% en el segundo trimestre de este año en relación con las mismas fechas del año anterior.
También Eurostat demuestra que la crisis económica es el caldo de cultivo perfecto para crear una sociedad polarizada. El índice gini mide la desigualdad de ingresos en un país, siendo la igualdad absoluta un 0 y la desigualdad absoluta el 1. España se sitúa como segundo país más desigualitario de la eurozona, con un cociente de 34, solo superado por Letonia con un 35,2.
Los países nórdicos son los que alcanzan una mejor distribución de la riqueza (Noruega marca un 22,9, Suecia un 24,4) e Islandia, el país que se atrevió a seguir su propia doctrina anticrisis puntúa con solo un 23,8.
El resultado, una clase media cada vez más débil, que ( si las previsiones aciertan) irá menguando de forma progresiva a medida que avance la recesión económica. Y que, en el mejor de los casos, se dejará acunar por la prosperidad de la clase alta, pero en el peor, se verá abocada a la precariedad.


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martes, 16 de octubre de 2012

La verdadera crisis empieza ahora


http://www.eldiario.es/escolar/verdadera-crisis-empieza-ahora_6_56754332.html

¿Cuál es la diferencia entre España y Portugal?:  un año.  Basta mirar al país vecino para adivinar el futuro que nos espera: más recortes, más paro, más dolor y más recesión. "La verdadera crisis empieza ahora", me cuenta una directiva de una de las principales empresas del Ibex 35, que teme que este lustro de crisis que ya llevamos haya sido solo el aperitivo, que cree que es a partir de ahora cuando vamos a pasarlo realmente mal. Tiene bastante razón. Así lo han confirmado las nuevas previsiones del FMI, unos datos que dejan cinco pistas de lo que está por llegar.

1. Los Presupuestos son papel mojado. El FMI cree que la recesión del año próximo será casi tres veces mayor de lo que calcula el Gobierno: una caída del PIB del 1,3%, en vez del 0,5% que aparece en los Presupuestos Generales del Estado. Incluso si el Gobierno acertase y la recesión solo fuese del 0,5%, los ingresos previstos en las cuentas públicas para 2013 son extremadamente voluntaristas. Si además la recesión se agrava, como dice el FMI, esos ingresos dejan de ser optimistas para convertirse en un cuento de la lechera imposible de cumplir.

2. Los recortes van a ir a peor. Si se hunden los ingresos, el presidente Rajoy hará honor a su propia definición. "Voy a ser un presidente previsible", nos contó, y previsiblemente pondrá de nuevo el cumplimiento del imposible déficit pactado con Europa por delante de todo lo demás. ¿Despedir a la mitad de los trabajadores interinos de la Administración? ¿Rebajar las pensiones? ¿Aumentar otra vez el IVA, o el IRPF, o un nuevo impuesto en la gasolina, o rebajar todos los salarios del país, incluso los privados? Todas estas medidas, hasta ahora inimaginables, ya están en marcha o en estudio en los demás países rescatados y en España pronto llegarán. Al igual que el primer Presupuesto del Gobierno Rajoy fue enmendado varias veces con nuevos recortes, el segundo será también podado sin piedad, en cuanto los gallegos y los vascos hayan terminado de votar.

3. Un nuevo rescate, de una forma u otra, llegará. Más allá del eufemismo con el que disfracen la realidad, el segundo rescate está al caer. El Gobierno recurrirá a una ayuda exterior que estará condicionada con una política interior: dinero a cambio de sacrificios. A eso juega Mariano Rajoy y eso pide también abiertamente la mayor parte de la comunidad internacional.

4. Alemania está por el rescate. Las objeciones que ahora pone el Gobierno alemán al rescate español responden a dos cosas: a una estrategia de negociación para endurecer las condiciones para España y a la necesidad de Angela Merkel de evitar pasar por el Parlamento alemán otro enorme rescate total. La coalición de la canciller alemana no está para muchas más tensiones: por eso es probable que Europa encuentre cualquier otra fórmula que haga más sencilla la digestión. Es una solución que también le gusta a Rajoy, tan interesado como Merkel –por otros motivos– en que no lo llamen rescate para evitar el oprobio personal de ser el presidente del Gobierno que firmó el gran fracaso nacional.

5. Y el FMI, también. El consejero financiero del FMI, el español José Viñals, lo ha dejado claro esta mañana en la SER: el fondo valoraría "positivamente" que España pida el rescate. Tampoco hacía falta. Con sus pronósticos, el FMI no le ha dejado al Gobierno otra opción. Cabe preguntarse si tanto negro pronóstico no es una profecía interesada: si el FMI no ha exagerado ese apocalipsis que dibuja para España precisamente para forzar un rescate que sin duda interesa a nuestros acreedores, pero que está por demostrar que sea bueno para el país.



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